sábado, 19 de marzo de 2011

70. Momento de Decidir - Melquisedec

Momento de Decidir

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Melquisedec
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A.T., a las puertas del Jardín, es recibido amorosamente por los seres que allí habitan, pero nadie habla. Al llegar al Árbol, Ariel está sentado frente a éste, guardando silencio, como esperando. Mientras A.T. se acerca, el Guardián se levanta.

"¿A qué se deberá tanto silencio este día?", se pregunta A.T. "Normalmente todos ríen y conversan, pero hoy hay tanta calma...". Ariel toma la mano de A.T., mientras con la otra hace un gesto de silencio y luego señala al otro lado del Árbol, como invitándolo a acercarse hasta allá.

A.T. camina hasta el otro lado, sigue reinando el silencio. Entonces lo nota... está un anciano meditando, recostado al tronco del árbol, o quizás una de sus raíces...

Era un hombre mayor, cabello blanco muy largo, al igual que la barba, muy bien arreglada por cierto. Vestía de luz. Definitivamente, este tenía que ser El de los Días más Justos, Arkrit, nombrado de muchas formas por todo el mundo, pero el que más comúnmente se le conoce es Melquisedec, Rey de Paz y Justicia, Sacerdote del Dios Altísimo. Su aspecto era único, tenía que ser él. Es un ser lleno de sabiduría, que ha recorrido muchísimos mundos, y se acerca a nuestro Planeta cuando los tiempos de cambiar llegan. Su visita nunca es en vano, y siempre deja un valioso mensaje.

A.T. no podía ocultar la emoción, se encontraba frente a uno de los seres más sabios del Universo. Ariel se acerca, y sin decir palabra alguna, sonríe. Este era el motivo de tanto silencio, el anciano meditaba, y sería inapropiado interrumpirle.

Al terminar la meditación, Melquisedec abre sus ojos. Su mirada hace entrever la sabiduría de un anciano pero no de muchas décadas, ni muchos siglos... más bien eones. Se levanta, nota nuestras presencias y sonríe. Entonces Ariel dice: "Éste es el de los Días Más Justos, figura de respeto y admiración hasta por muchos Maestros. Pisó la Tierra hace muchas generaciones de hombres y en esta generación se acerca nuevamente. Siempre viene a meditar en el Jardín. Como gran sabio que es, es otro de los Señores del Cambio. Su tarea es instruir a los nuevos miembros de esta gran Familia para el cumplimiento del Pacto y, por lo tanto, nuestra Misión. Escucha y escribe sus palabras".

Melquisedec cierra nuevamente los ojos, comienza a abrazar al Árbol y durante todo lo que diría luego, se mantiene en esa posición. Esto fue lo que dijo:
Este Árbol prospera, y así debe seguir... Igual ocurre con la Humanidad. Evoluciona, y así debe seguir...

¿Por qué no puede pasar esto con tu hogar, Humanidad? Está llorando, porque quiere ser atendida por ti, como se lo merece.

Humanidad, cuando llegue El Momento de Decidir, ¿tendrás más de una opción? Mi mayor deseo desde que este Árbol, reflejo de tu existencia, me convocó a esta Tierra, ha sido que los que caminan sobre ella sean merecedores de convertirse finalmente en sus próximos Guardianes, más que una Fuerza de Cambio, una Fuerza de Vida.
El tiempo se agota, el Cambio está por ocurrir, y tú, Humanidad, sigues esperando que alguien más devele tu verdadero propósito. Cuando llegue la hora de heredar este hogar, finalmente, ¿tendrás posibilidad de volver a ver un mundo próspero? ¿Tendrás oportunidad de ver el mundo que tus antepasados soñaron? La comodidad nunca debió ser bajo el sacrificio de una Tierra Bella, sino de una profunda conexión con ella, una estrecha relación como la de madre e hijo, como muchas civilizaciones lo intentaron, pero la codicia de unos pocos corrompió... como ocurre en estos momentos.

Humanidad, ¿serás capaz de tener opciones cuando El Momento de Decidir llegue por fin? De cualquier forma, el mundo y los que sobre él caminan estarán a punto de cambiar dramáticamente, y la forma que este Cambio tomará será de acuerdo a la Gran Decisión que tomes. Si tienes la voluntad de detenerte un momento y reconsiderar tus pasos, no hay nada qué temer. El cambio dramático será definitivamente para mejorar lo que eres. Es que no hay punto de No-Retorno... no todavía.


El tiempo sigue avanzando. Es momento de reaccionar, no esperes hasta el último minuto, Humanidad. Actúa ya mismo, haz llegar justo ahora tu Momento de Decidir.
Que Dios te llene de bendiciones siempre, Humanidad. Haz llegar esto.

Mensaje recibido el día 11 de Noviembre de 2009, a las 09:00 a.m.

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